Hasta el momento sabemos cómo se forman los fósiles y las icnitas, pero no sabemos nada de dinosaurios, ni de la investigación de Termas del Flaco, pensarán ustedes. Sin embargo, todo lo anterior son herramientas para que aprendamos de este hallazgo.
Antes de las investigaciones de los científicos Mario Pino y Karen Moreno, entre otros, se creía que Termas del Flaco era una playa donde desembocaba un río, no obstante restos de un coral fosilizado demuestran que, más bien, el lugar era como un arrecife y que los dinosaurios se comportaban como lo hacen los animales actuales en la sabana afrícana.
Gracias al estudio de las huellas se demostró que los dinosaurios preferentemente caminaban alrededor del agua y que habitaban herbívoros en el centro y carnívoros en la periferia, como las gacelas y elefantes cerca del agua y los leones y demás carnívoros a su alrededor.
Dichos dinosaurios habitaron el periodo Jurásico Superior, desde hace 164 a 145 millones de años antes del presente. Las huellas se encuentran en el borde del continente, ya que en ese periodo Chile estaba bajo el mar y sólo había dos continentes Laurasia y Gondwana. Las icnitas están en este último, además es necesario agregar que el material que las sepultó se denomina piroclástico. Nombre que en geología (estudio de la tierra) se le da a un material volcánico arrojado al aire en una erupción.
Finalmente, los dinosaurios se pueden comprender a través de las marcas que dejaron en la tierra. Sin embargo depende del ambiente que se conserven para que las podamos conocer, además influyen otros factores, como por ejemplo, el peso del dinosaurio.
El Hombre marca todo a su paso y esperemos que un futuro nos estudien como nosotros lo hacemos, aunque tal vez los métodos cambien y sólo vean nuestro registro de datos en Internet.
Es así como el fósil es una verdadera huella del pasado y da a conocer las estructuras que, alguna vez, formaron a los seres vivos de otras épocas. Para los expertos el fósil norma el paradigma del conocimiento científico, porque la ciencia se construye con nuestras pisadas.
Por otro lado, el cálculo matemático que determina los movimientos de los dinosaurios en
Termas del Flaco, o los enormes restos de gonfoterio desenterrados en Pilauco, poseen la sencillez de calcular el paso de la herramienta para hacer un tornillo en mecánica, o las tazas de arroz por las de agua en la cocina de su casa, así que no hay que tener miedo, porque la ciencia está en el diario vivir, es cotidiana.
Termas del Flaco, o los enormes restos de gonfoterio desenterrados en Pilauco, poseen la sencillez de calcular el paso de la herramienta para hacer un tornillo en mecánica, o las tazas de arroz por las de agua en la cocina de su casa, así que no hay que tener miedo, porque la ciencia está en el diario vivir, es cotidiana. 
1 comentario:
insisto es bien pero para que esto tenga efecto en la sociedad hay que divulgarlo en los medios masivos ojala que algun dia se pueda.
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