
Como perros orinando el entorno, marcamos nuestro territorio y vemos las huellas que otros han dejado en su vida. Un proceso que realmente deja huellas, es el de fosilización, gracias a él veremos qué pasa en Osorno.
Osorno en 1986 escondía los fósiles de un animal de hace aproximadamente 13 mil millones de años, estos fueron encontrados por obreros que construían la población “Los Notros”. Sin embargo, los especialistas a cargo no consiguieron el presupuesto ni el personal necesario, así que la investigación se postergó.
Hace 2 años, científicos de la Universidad Austral de Chile (UACh) liderados por el Dr. Mario Pino comenzaron a excavar y de allí hasta hoy, miles de sucesos han pasado por sus manos.
Leonora Salvadores, Licenciada en Ciencias Biológicas de la UACh, es una de las excavadoras y en el verano de este año trabajó en el Curso de Paleontología del Instituto de Geociencias de la Universidad Austral, en él explicó junto a otros compañeros, los elementos de dicha ciencia que permiten comprender el hallazgo.
Ella y otros miembros del equipo ayudaron a desenterrar en Pilauco un pariente directo del mamut, llamado por todos gonfoterio. Éste se caracteriza por poseer fusionado el labio superior con la nariz, comúnmente llamada trompa; además tiene la cualidad de tener incisivos superiores, erróneamente llamados colmillos, los cuales son de marfil como los del elefante.
De esta manera, los animales marcan la tierra y nosotros los buscamos para conocerlos y maravillarnos con sus enormes físicos, sin embargo Leonora asegura que no sólo eran animales enormes como uno cree, porque ella encontró en el Gonfoterio un ratón pequeño, el cual es clave para la investigación.
Este ratón de pie chico apareció cuando “estábamos terminando la excavación, habíamos encontrado partes de huesos muy grandes y fragmentos pequeños que son partes de los grandes. Teníamos que tener cuidado por sí encontrábamos evidencias de personas, como semillas o insectos… y aparece un diente, era pequeño, yo pensé que era como un gusanito reseco, se me ocurrió que podía ser más grande así que lo trabajé por el alrededor y de repente apareció un ratón” explicó Leonora.
Por otra parte, la licenciada en Ciencias Biológicas agregó que los restos tanto del gonfoterio como de otros mamíferos encontrados en la excavación estaban fosilizados. Proceso que consiste en el traspaso de minerales hacia el lugar donde existe material orgánico, es decir, la tierra se forma en capas, como las de un pastel.
Imaginemos que en la capa de manjar se nos mete una nuez y que con el tiempo se endurece. Entonces esta nuez simula al gonfoterio que se atrapó en un pantano.
El animal comienza a dar cabida a los minerales que bajan por su peso y se depositan en las moléculas que forman o formaban el gonfoterio, formando capas. Por esta razón es que los fósiles de Pilauco son de roca.
!Este video es una explicación animada del proceso de fosilización!
Ahora bien, hay fósiles que son más duros que otros, esto tiene que ver con la antigüedad, por ejemplo en el Gonfoterio los instrumentos de excavación deben ser frágiles para no deteriorar, ni rayar los fósiles. Sin embargo, para encontrar un tiranosaurus rex podemos trabajar hasta con martillos neumáticos (por presión de aire).
Por otro lado, hay más formas de fosilización, como por ejemplo las de conservación. Ésta es la que se ve en Jurassic Park, con el mosquito preservado en el ámbar, igualmente se puede conservar en hielo. Así mismo, encontramos las icnitas (las huellas en sí).
Las huellas de Termas del Flaco, se conservaron porque el volcán cercano, al hacer erupción, depositó minerales sobre las huellas. Por esto se han preservado por tanto tiempo. Es como si pisamos el barro y luego le caen minerales a nuestras huellas. Al volver en varios millones de años, podríamos ver una icnita.
Sí observamos la forma de nuestra propia icnita y la mezclamos con la secuencia de éstas, podremos analizar sí cuándo pasamos por ahí, íbamos corriendo, caminando, sí nos acechaba alguien, o sí arrancábamos del que nos cobra la renta.
Todo el comportamiento de animales anteriores a nosotros que dejaron su marca, se estudia a través de la medición y observación de huellas, es como si fuéramos un explorador o tomáramos una lupa y persiguiéramos las pistas de un robo. Además luego de tener fósiles y pisadas podemos dar vida a los gigantes con un método llamado biomecánica (recrear su físico y movimiento).
Es así como estos animales dejan su marca y nosotros, por naturaleza, tratamos de hacerlo al escribir un libro o criar a nuestros hijos, así que ojo donde ponemos los pies.
Osorno en 1986 escondía los fósiles de un animal de hace aproximadamente 13 mil millones de años, estos fueron encontrados por obreros que construían la población “Los Notros”. Sin embargo, los especialistas a cargo no consiguieron el presupuesto ni el personal necesario, así que la investigación se postergó.
Hace 2 años, científicos de la Universidad Austral de Chile (UACh) liderados por el Dr. Mario Pino comenzaron a excavar y de allí hasta hoy, miles de sucesos han pasado por sus manos.
Leonora Salvadores, Licenciada en Ciencias Biológicas de la UACh, es una de las excavadoras y en el verano de este año trabajó en el Curso de Paleontología del Instituto de Geociencias de la Universidad Austral, en él explicó junto a otros compañeros, los elementos de dicha ciencia que permiten comprender el hallazgo.
Ella y otros miembros del equipo ayudaron a desenterrar en Pilauco un pariente directo del mamut, llamado por todos gonfoterio. Éste se caracteriza por poseer fusionado el labio superior con la nariz, comúnmente llamada trompa; además tiene la cualidad de tener incisivos superiores, erróneamente llamados colmillos, los cuales son de marfil como los del elefante.
De esta manera, los animales marcan la tierra y nosotros los buscamos para conocerlos y maravillarnos con sus enormes físicos, sin embargo Leonora asegura que no sólo eran animales enormes como uno cree, porque ella encontró en el Gonfoterio un ratón pequeño, el cual es clave para la investigación.
Este ratón de pie chico apareció cuando “estábamos terminando la excavación, habíamos encontrado partes de huesos muy grandes y fragmentos pequeños que son partes de los grandes. Teníamos que tener cuidado por sí encontrábamos evidencias de personas, como semillas o insectos… y aparece un diente, era pequeño, yo pensé que era como un gusanito reseco, se me ocurrió que podía ser más grande así que lo trabajé por el alrededor y de repente apareció un ratón” explicó Leonora.
Por otra parte, la licenciada en Ciencias Biológicas agregó que los restos tanto del gonfoterio como de otros mamíferos encontrados en la excavación estaban fosilizados. Proceso que consiste en el traspaso de minerales hacia el lugar donde existe material orgánico, es decir, la tierra se forma en capas, como las de un pastel.
Imaginemos que en la capa de manjar se nos mete una nuez y que con el tiempo se endurece. Entonces esta nuez simula al gonfoterio que se atrapó en un pantano.
El animal comienza a dar cabida a los minerales que bajan por su peso y se depositan en las moléculas que forman o formaban el gonfoterio, formando capas. Por esta razón es que los fósiles de Pilauco son de roca.
!Este video es una explicación animada del proceso de fosilización!
Ahora bien, hay fósiles que son más duros que otros, esto tiene que ver con la antigüedad, por ejemplo en el Gonfoterio los instrumentos de excavación deben ser frágiles para no deteriorar, ni rayar los fósiles. Sin embargo, para encontrar un tiranosaurus rex podemos trabajar hasta con martillos neumáticos (por presión de aire).
Por otro lado, hay más formas de fosilización, como por ejemplo las de conservación. Ésta es la que se ve en Jurassic Park, con el mosquito preservado en el ámbar, igualmente se puede conservar en hielo. Así mismo, encontramos las icnitas (las huellas en sí).
Las huellas de Termas del Flaco, se conservaron porque el volcán cercano, al hacer erupción, depositó minerales sobre las huellas. Por esto se han preservado por tanto tiempo. Es como si pisamos el barro y luego le caen minerales a nuestras huellas. Al volver en varios millones de años, podríamos ver una icnita.
Sí observamos la forma de nuestra propia icnita y la mezclamos con la secuencia de éstas, podremos analizar sí cuándo pasamos por ahí, íbamos corriendo, caminando, sí nos acechaba alguien, o sí arrancábamos del que nos cobra la renta.
Todo el comportamiento de animales anteriores a nosotros que dejaron su marca, se estudia a través de la medición y observación de huellas, es como si fuéramos un explorador o tomáramos una lupa y persiguiéramos las pistas de un robo. Además luego de tener fósiles y pisadas podemos dar vida a los gigantes con un método llamado biomecánica (recrear su físico y movimiento).
Es así como estos animales dejan su marca y nosotros, por naturaleza, tratamos de hacerlo al escribir un libro o criar a nuestros hijos, así que ojo donde ponemos los pies.

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